Empresario chillanejo restaura ascensor que es Patrimonio de la Humanidad


VALPARAÍSO. Alcorp, firma de propiedad de Ariel Larenas, se adjudicó licitación para efectuar obras, que incluyen rehacer prácticamente de nuevo sus estaciones inferior y superior.

Andrés Mass Olate (Gentileza: Diario Crónica).

A la construcción de proyectos inmobiliarios, en distintas zonas del país, la empresa de Ingeniería y Construcción (Alcorp) en los últimos años ha ido incursionando en distintas áreas, destacando la relacionada con la restauración.

En ese ámbito destacan los trabajos del edificio de Geología de la Universidad de Chile y la antigua escuela de teatro de la Universidad Católica, además de participar en una de las más grandes remodelaciones del emblemático Estadio Nacional en el 2009. Y actualmente la restauración del ascensor emplazado en el Cerro Concepción, en Valparaíso (se encuentra en su etapa final), declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la que se adjudicó por poco más de $1.500 millones.

Si bien la empresa ya tiene experiencia en este tipo de trabajos, el actual proyecto que ejecutan en el principal puerto de Chile tiene para Ariel Larenas, gerente general de Alcorp, un sabor especial por la relevancia de la estructura en términos culturales.

“Es un gran orgullo estar participando en una restauración tan importante, como la del primer ascensor construido en 1883 en la ciudad histórica de Valparaíso, considerada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, tal como lo fue nuestro trabajo en la remodelación del Estadio Nacional el año 2009. Ambos han sido desafíos que van más allá de lo que cualquier constructora hace normalmente. Son verdaderos hitos en la historia de la arquitectura chilena. Un verdadero honor haber participado en ambos proyectos”, destacó Larenas.

Puesta en valor

Respecto a los trabajos que se encuentran efectuando, el Gerente General de Alcorp precisó que “se trata de una puesta en valor casi total del Ascensor Concepción, ya que involucró prácticamente rehacer las estaciones inferior y superior, además de generar nuevas fundaciones y vigas estructurales para los funiculares”.

La obra no ha estado exenta de dificultades.A la imposibilidad de poder recuperar todos los elementos, debido a lo antiguo de la construcción y la estructura, se han debido enfrentar problemas en términos topográficos, de aterrizar el proyecto a la realidad, lo que trajo consigo aumento de plazos y montos.

“Muchos de los elementos que no fue posible restaurar o recuperar, se rehicieron siguiendo las técnicas originales. Hacer esto bajo condiciones topográficas adversas fue muy complejo y no estuvo exento de problemas que se fueron resolviendo con la ayuda de todos los involucrados. Los proyectos fueron el principal desafío, ya que eran demasiado preliminares y no se ajustaban a la realidad de lo existente y de lo que finalmente hubo que ejecutar. Éstos tuvieron muchos cambios, los cuales implicaron alargar los plazos y aumentar los costos. Sin embargo, lo importante es lo que queda, que es una obra hermosa desde el punto de vista ingenieril y arquitectónica. Además de que se lograron preservar importantes piezas de fines del siglo XIX”, detalló Larenas.

Cabe recordar que la obra se licitó por alrededor de $1.500 millones, pero que, producto de las dificultades topográficas y mecánicas, dicho monto ha tenido algunos aumentos. “No es una cifra menor, pero si tuviéramos que valorizarla hoy, sabiendo todas las dificultades que tuvo, seguramente la cifra sería muchísimo más alta que su valor final”, explicó Ariel Larenas.

No a cualquier costo

Respecto a la posibilidad de restaurar algunos lugares con historia en Chillán, como por ejemplo el desaparecido Cine O’Higgins, o el Convento de Las Carmelitas, Ariel Larenas se toma las cosas con cautela, ya que a su juicio son varios aspectos los que se deben analizar para materializar ese tipo de intervenciones, las que no deben ser a cualquier costo.

Por lo anterior, a juicio de Larenas, es importante lograr un balance entre lo que es factible de restaurar y la realidad económica del país, que tiene grandes necesidades.

“Hoy es posible hacer importantes restauraciones, pero los costos de estas intervenciones son altísimos, dejando fuera quizás otros proyectos que pudieran ser financiados con estos mismos fondos y que pudieran significar una mejora de vida a muchísimas más personas. Tenemos que considerar además que Chile es un país sísmico, por lo que se tiene que considerar siempre un refuerzo estructural a estructuras antiguas que fueron construidas fuera de las normas sísmicas actuales, lo que hace que los costos suban muchísimo más que lo meramente estético”, afirmó el Gerente General de Alcorp, quien agregó que “como sociedad tenemos que identificar cuáles son los edificios más importantes respecto a su valor histórico y tratar de preservarlos. Sin embargo, no a cualquier costo”, acotó.